Una buena autoestima
favorece el aprendizaje y ayuda a superar dificultades, estimula la
responsabilidad, la independencia emocional y posibilita una relación social
saludable.Las personas con una autoestima adecuada valoran sus habilidades de
forma realista, son más abiertas a ideas y experiencias nuevas.
La autoestima se
forma desde que somos pequeños. Como padres podemos contribuir en este proceso
a través de las siguientes recomendaciones:
- Aceptemos a nuestro hijo (a) como es.
- Evitemos compararlos, todos somos diferentes y tenemos habilidades y debilidades.
- No les recordemos constantemente sus errores pasados, valoremos sus logros presentes así sean mínimos. Reforcemos constantemente sus buenas acciones y no enfaticemos sólo en lo negativo.
- Alentémosles con comentarios positivos y realistas. Por ejemplo: “ Tú puedes, la próxima vez lo harás mejor si te esfuerzas un poco más”.
- Tengamos actitudes positivas frente a las situaciones diarias, mostremos optimismo.
- Brinde atención a su hijo (a) cuando lo necesite. Escuche atentamente, mírelo mientras le habla, no lo juzgue ni corrija mientras lo hace.
- Demuéstrele afecto en lo que diga o haga. Por ejemplo: “te quiero”, “Me gusta mucho lo que hiciste”.
- Brindemos las herramientas necesarias para ayudarlo a enfrentar los cambios.
- Enseñémosle a aceptar sus errores y a corregirlos. Que aprendan a ser tolerante frente a sus propias dificultades y también tolerantes con los demás.
Ps.
Shirley Garrido Arévalo

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