Los niños pequeños no son muy pacientes, es por ello que les
resulta difícil aprender el arte de
esperar para conseguir lo que desean. Sin embargo, podemos prevenir dificultades ya que se encuentran en el
proceso de descubrir que el mundo no gira alrededor de ellos.
Como padres sabemos qué es lo mejor para nuestro hijo (a) y somos
los más indicados para controlar cuándo el niño puede hacer lo que quiere y qué
condiciones se requieren antes de que lo haga. Una medida preventiva consiste en establecer condiciones que deben
ser cumplidas antes de que su hijo (a) pueda hacer las cosas a su manera,
sugiérale entonces actividades que pueda realizar mientras espera lo que desea.
Por ejemplo: “Cuando hayas terminado de …., entonces iremos a… o haremos…..”.
Tenga en consideración las actividades que son de su agrado y ofrézcalo dentro
de una gama de actividades que puede distribuirlos y ejecutarlos durante la
semana.
Sin embargo, cuando la dificultad ya está instaurada es recomendable motivarlo a:
SER PACIENTE:
·
Recompense hasta el más mínimo
signo de paciencia y dígale que le agrada ver que sabe esperar. Es importante
que el niño tenga claro el concepto de “paciencia” es por ello que Ud. Deberá
definirle el concepto en términos claros y concretos. Por ejemplo, puede
decirle: ”Has sido muy paciente cuando esperabas tranquilo por tu bebida
mientras yo terminara mi postre”.
·
Si es un niño más grande, se le
podría enseñar a que mientras espera vaya repitiendo mentalmente una frase
automotivadora que lo ayude a autocontrolarse. Por ejemplo: “ Soy paciente… sé
esperar”.
Enseñarle
a ser paciente le demuestra que él puede tener la capacidad para posponer sus
deseos y necesidades, poder controlarse, sintiéndose bien consigo mismo y
respetando a los demás.
·
En este proceso de enseñanza
para su hijo (a) es importante que Ud. Permanezca tan calmado como pueda.
Recuerde que ellos aprenden por modelo e imitación. Si su hijo protesta por
tener que esperar o por no tener lo que quiere a su manera, recuérdese a sí
mismo que él está en proceso de aprendizaje. Al ver que Ud. Mantiene la calma,
permanece controlado, él aprenderá pronto que exigir no ayuda a satisfacer sus
deseos de manera inmediata como cuando termina con el cumplimiento de la tarea
encomendada. Recuérdele la regla establecida. Por ejemplo si está exigiendo ir
a…. dígale: “Cuando termines de…. O cuando (mencione la actividad), entonces
recién iremos a….”.
·
Evite el simple NO de manera
directa. Esto sólo genera que su hijo (a) sienta que sus deseos no serán
satisfechos. Hágale sentir por el contrario, que él podrá hacer lo que desee
siempre y cuando primero cumpla con la regla. Por ejemplo: “Cuando (te laves la
mano) entonces recién…. (te daré el chocolate)”. Por supuesto que habrá
excepciones frente a requerimientos que pongan en peligro su integridad a los
que Ud. Deberá dar un NO definitivo y firme sin lugar a negociaciones.
SI QUEREMOS QUE NUESTRO HIJO APRENDA LA VIRTUD DE LA PACIENCIA EVITEMOS:
Exigirle que haga algo
inmediatamente, que lo haga YA porque con ello contradice la lección que está tratando de
enseñar. Recuerde que Ud. Debe permanecer calmado.
· Premiar la impaciencia. No se
rinda ante los requerimientos, caprichos, deseos y exigencias de su hijo (a).
aunque es una tarea difícil y es tentador rendirse para evitar una rabieta,
ceder sólo refuerza la conducta impaciente y conduce a que los intentos por
enseñarle sean un fracaso. Además que resta autoridad y el niño aprende que lo
que Ud. Dice no se cumple y ello no le ayudará a que en adelante aprenda a
respetarle.
Lic. Shirley Garrido Arévalo
Psicóloga - Psicoterapeuta
C.Ps.P. 5889
